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Motorpsico 2022 nace de viñas viejas en cabeza, con más de 100 años, repartidas por los pueblos de San Lorenzo, Priaranza y Toral del Merayo. Suelos de arcilla y cuarzo, un mosaico de exposiciones (Norte, Este y Oeste) y una agricultura orgánica que respeta al máximo el carácter del Bierzo.
La elaboración mantiene esa filosofía pura: fermentación espontánea, un 20% de racimo entero para ganar frescura, maceración corta para evitar durezas y una crianza de un año repartida entre cubas de madera y acero inoxidable, buscando conservar toda la fruta sin perder estructura.
2022 fue una añada temprana, cálida y seca, que dio vinos expresivos, nobles y muy sinceros desde la primera copa. Motorpsico es el lado más fresco, jugoso y disfrutable de Michelini i Mufatto en el Bierzo.
VISTA: Muestra un color rubí brillante, limpio, de intensidad media-baja, con reflejos violáceos que hablan de juventud y frescura.
NARIZ: Expresivo y muy directo, de esos que te reciben con una explosión de fruta roja fresca, cereza y frambuesa, mezclada con sutiles notas florales y un toque especiado muy agradable. Hay una sensación mineral que recuerda al cuarzo y a tierra húmeda.
BOCA: Ligero pero con nervio: acidez viva, tanino finísimo y apenas perceptible, cuerpo medio-ligero y una tensión deliciosa que invita a beber. Se siente limpio, franco, fresco y con un final que deja pura fruta y un toque herbal muy elegante.
PATA DE PULPO: La mineralidad del vino realza el ahumado del pulpo y la acidez acompaña la textura, refrescando cada bocado.
PARRILADA DE VERDURAS: Su dulzor natural combina con la fruta roja del vino y la tensión ácida evita que las verduras asadas se sientan pesadas o dulzonas
ENTRAÑA: La jugosidad del corte y su punto de brasa se abrazan perfecto con la fruta roja fresca del vino. La acidez limpia el paladar y permite seguir disfrutando sin pesadez.
VACIO: Su fibra y sabor profundo encuentran equilibrio en un tinto de cuerpo medio y tanino suave. La frescura del vino levanta el plato y evita que resulte pesado.
TATAKI DE TERNERA: La fruta crujiente y la acidez elevada potencian el sabor del tataki y equilibran el tostado sin cubrir la suavidad de la carne.
SALMÓN: El salmón, con su grasa natural, se equilibra perfectamente con la acidez viva del vino. La fruta roja aporta contraste y la ligereza del Motorpsico evita que el plato resulte pesado.